Siempre habrá nieve altanera
que vista el monte de armiño
y agua humilde que trabaje
en la presa del molino.
Y siempre habrá un sol también
—un sol verdugo y amigo—
que trueque en llanto la nieve
y en nube el agua del río.
Luz…
Cuando mis lágrimas te alcancen
la función de mis ojos
ya no será llorar,
sino ver.
Os dejo dos poemas de León Felipe, nacido en abril de 1884 en un pueblecito de Zamora. Poeta y farmacéutico. Trozos de corazón en sus versos.



