Farmacia

Vendiendo (y fabricando) enfermedades


Mucho ha llovido desde que en los años 80 Henry Gadsden, en aquel momento gerente de los laboratorios MSD, dijo que su sueño era vender medicamentos para gente sana.

Pero , lo cierto es que hoy, treinta años después podemos decir que este supuesto objetivo secreto, este sueño, se ha visto parcialmente cubierto.

El fenómeno que se ha dado en llamar la “disease mongering“,  “medicalización de la vida” o de la sociedad, la propaganda de enfermedades, el patrocinio de las mismas (la pereza que da, después de las vacaciones, volver al trabajo se ha hecho llamar “síndrome post vacacional”) y que se ha llegado a tachar de “marketing del miedo”, está aquí. La timidez natural se llama “síndrome de inhibición social” o “trastorno de afectividad”, los dolores menstruales normales (los hay patológicos) se han maximizado. Los dolores de cabeza normales se han transformado en migrañas de desconocido origen… En general, que no hay que sufrir ni siquiera un poquito, “ponga una pastilla en su vida”. Nadie enferma de menopausia, que no es una enfermedad sino algo natural en la mujer, que debe ser atendida, pero no medicada necesariamente por ello.

De todo esto que reflejo sucintamente, se han ocupado diversos autores como RAY MOHINIHAN en “Selling sickness”, JÖRG BLECH en “Enfermedades inventadas”, PHILIPPE PIGNARRE en “La verdad sobre las farmacéuticas. Cómo nos engañan y qué hacer sobre ello”, MARCIA ANGELL, directora que fue de la prestigiosa revista científica New England Journal of Medicine, y en España MIGUEL JARA con su “Traficantes de salud: cómo venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad”.

Esto no es óbice para valorar el esfuerzo de la industria farmacéutica por obtener medicamentos que nos hagan la vida más agradable y se mejore la terapéutica constantemente. Siempre he dicho que gran parte de nuestro estado de bienestar se asienta sobre las novedades terapéuticas desde los años 70 hasta nuestros días. En la página de Farmaindustria se pueden apreciar los logros y las aspiraciones de la industria farmacéutica española. Pero, que esto sea cierto no hace que lo expuesto anteriormente no lo sea también.

Las claves de ambas posturas, industria y, llamemos para simplificar mucho, antisistema, las iremos repasando en nuestro blog conforme vaya surgiendo. En mi modesta opinión todos tienen razón pero no toda ni en todo.

De todos modos, sorprende que como ya he dicho en algunas ocasiones estos antisistema no hayan levantado su voz cuando se presenta a una pildorita (la del día después o PDD) como la panacea de todo tipo de conducta sexual de riesgo. Encima, la toma sólo la mujer y el hombre, se va de rositas. Cosas que sorprenden. No hay que tratar todos los colesteroles altos por sistema (totalmente de acuerdo) pero tampoco hay que hacer que una píldora se constituya en un método anticonceptivo “normal”. Se trata de un uso irracional del medicamento y nadie lo está denunciando como tal. De hecho, el crecimiento de ventas de la PDD ha sido espectacular mientras que el de los preservativos se ha estancado. Algo no está correcto.

Se puede encontrar algo más en otros post de mi blog.

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5 thoughts on “Vendiendo (y fabricando) enfermedades

  1. Hola. Ciertamente, esto es algo que se está extendiendo como un cáncer… desde hace ya muchos años. Por cierto, ¿Has escuchado hablar del “trastorno negacionista desafiante”? Significa que si le haces la contra al psiquiatra reiteradas veces, entonces padeces esa “enfermedad” (y obviamente, beneficiará a su hermana siamesa, la industria farmacéutica).
    Muy buena entrada y saludos!

    Kyon, Liga Anti Psiquiátrica

    • pharmacopevs dice:

      Antes que nada, gracias por el comentario y por tu página. Es bueno que la gente piense y reflexione sobre las cosas. No obstante, está claro que hay de todo en todas partes y no todos los psiquiatras están podridos ni toda la industria lo está.
      Son temas para el debate sereno y limpio.
      Un saludo.

  2. Hola nuevamente; gracias por darme una respuesta, ya que quería conocer su opinión al respecto.

    No obstante, está claro que hay de todo en todas partes y no todos los psiquiatras están podridos ni toda la industria lo está.

    Allí ha dado justamente en el clavo: no creo que absolutamente todos sean así (puesto que sería una Falacia de Generalización Apresurada) pero lamentablemente, el tema aún no se discute como debería y la población (me refiero a la guiada por la psicología de masas y/o grupal) no parece interesarle: de allí mi molestia. Por eso aclaro en mi página de Autor que lo que busco es cuestionar más a fondo el asunto para crear un nuevo paradigma entre todos, pero eso no significa que quiera “destruir” el asunto. Espero que comprenda mi enfoque. Nos vemos!

  3. Pingback: Dopaje: la tentación vive arriba « Bitácora de Pharmacopeus

  4. Pingback: Día D, hora H. ¿Qué hace alguien como yo dejando un cilindrín? (Post incorrecto, al final verás por qué) « Bitácora de Pharmacopeus

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