Farmacia

Dopaje: la tentación vive arriba


Con gran pesar he seguido el nuevo caso de dopaje descubierto por la Guardia Civil.

No voy a entrar en el caso concreto y voy a tratar de no personalizar ni citar ningún nombre.

El hombre, como ser sociable por naturaleza, ansía saber más, ser más, tener más y llegar a ser egregio, esto es, fuera de la grey o rebaño. Ansía el triunfo.

Cuando por sus características físicas, lo siente cercano, resulta tentador el hecho de formar parte de la élite escogida de lo que sea. Esto se agudiza más en el caso del deporte.

El hombre es lúdico y competitivo. Eso le lleva a querer ser el primero, el único.

Lo primero que se utiliza es el entrenamiento, es decir, preparar adecuadamente la condición física del individuo al deporte elegido. Se logran grandes resultados en los primeros años. El problema empieza cuando un día el deportista observa como es derrotado por otro que siempre había corrido, saltado, o resistido menos que él. En poco tiempo e inexplicablemente, ya ha descendido del pequeño Olimpo del deporte aficionado para ser uno del montón.

Aquí aparece un entrenador, un fisioterapeuta, un médico, un preparador que siembra el mal. ¿Quieres ser como él? Pues, ya sabes. No basta con entrenar. Con el entrenamiento sólo, serás un buen deportista, pero no EL mejor deportista.

No puedo afirmar que TODOS los deportistas de élite se dopen. No puedo. Pero como farmacéutico, puedo revelar que no menos de siete veces he sido “tentado” por intermediarios para conseguir medicamentos prohibidos. Algún destino tenían que tener.

Por otra parte, y prometo un post sobre ello, ¿qué es doparse? ¿Tomar cualquier sustancia que favorezca un rendimiento superior? ¿Tomar las sustancias que determinan las autoridades deportivas competentes? Y, en el caso de que los médicos de los deportistas vayan por delante de las autoridades ¿no es dopaje aquello que no se haya determinado como tal?

Triste ejemplo el de estos héroes con pies de barro. Cabeza coronada con laureles de oro, cuerpo de acero destrozado (me resisto a poner ejemplos) y pies de barro. La estatua se romperá.

Sólo una esperanza: que los que saben, hablen. Hablen del beneficio de algunas casa comerciales, del beneficio de algunos laboratorios, de las ganancias desorbitadas de algunos “managers” que matan a su gallina de los huevos de oro transformándola en un peluche descolorido y arrinconado.

Reflexión final: ¿luz y taquígrafos? Es decir, se permite usar todo para mejorar el espectáculo y no se hace el hipócrita. Ojalá hubiera una poción que pusiera la lengua azul como en Astérix.

Esto no es más que otro caso de medicalización de la sociedad. Seguiremos.

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3 thoughts on “Dopaje: la tentación vive arriba

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